Sanz Briz logró estos
resultados convenciendo al gobernante húngaro Szalasi que
era conveniente acceder a esta protección a cambio de un
supuesto reconocimiento de España al gobierno húngaro
El campo de acción de Sanz se amplió
cuando colocó casas de acogida de la Cruz Roja para judíos
bajo la protección de la Embajada de España con lo
que el número de beneficiados llegó a varios miles.
En noviembre de 1944 debió trasladarse
a Suiza , lo que habría dejado en la indefención a
los judíos protegidos por la bandera española de no
haber aparecido providencialmente un italiano: GIORGIO PERLASCA.
Este había combatido por Franco en la guerra
civil española y se encontraba en Budapest como representante
de la Sociedad Anónima de Importaciones Bovinas, practicamente
inoperante ese año por lo que se ofreció a Sanz como
colaborador en el rescate de los judíos.
Gracias a una serie de maniobras diplomáticas
apoyadas por un secretario de la Embajada, por influencias del Nuncio
y de la Embajada Sueca logró ser reconocido por el Ministerio
de Asuntos Exteriores de España como nuevo Encargado de Negocios,
designación que fue reconocida por el gobierno húngaro.
Actuó en esa condición entre 1º-12-1944 y el
16-01-1945 continuando la labor iniciada por Sanz Briz.
En 1991 el Parlamento de Israel otorgó
a Sanz el título de “Justo de la Humanidad” y
lo condecoró con la Medalla de Honor de Yad Vashe y el correo
de España emitió un sello con su efige en 1998.
Giogio Perlasca fue homenajeado en 1987 por un
grupo de judíos que recibió la protección de
España por su actuación y en 1989 fue condecorado
en Budapest con la Gran Estrella de Hungría y declarado “Ciudadano
de Honor y Justo entre los Justos” por el gobierno de Israel. |