¡Qué término tan desagradable!
Pero, iniciemos un recorrido acerca de lo que podría ocurrir
si las cuotas sociales no fueren pagadas por los miembros de cualquiera
Asociación o simplemente para ir al grano, si nuestra Sociedad
Filatélica no contara con tales ingresos. ¿Cuál
sería la realidad?
¿Le agradaría a Ud., socio, que
al ingresar a la Sede de nuestra Sociedad, el piso estuviere sucio,
que los muros se vieren rayados y que los paneles que contienen
los sellos para las dispersiones se notaren destartalados?
¿Se sentiría complacido si las sillas
donde Ud. se sienta fueran incómodas por haber despreocupación
en su mantenimiento, que a las mesas les faltara alguna pata o que
los baños no funcionaran?
¿Qué pensaría Ud. si llegare
a su segunda casa y no hubiere luz porque no hay dinero para pagar
la cuenta o no puede tomar una taza de café porque tampoco
se contó con los pesos para pagar el gas?
¿Qué disgusto le ocasionaría
si al querer consultar algún antecedente de su interés,
se le contestara que no hay personal para atenderlo?
Pues bien, nada de ello ocurre en esta, nuestra
Sociedad Filatélica de Chile. Todo funciona a la perfección,
todo está limpio, la atención a los socios es inmejorable
y las ganas de venir a pasar un rato agradable lo impulsan a llegar
a esta Institución.
Pero Ud. sabe, ¿por qué se pueden
ofrecer estas cosas tan espectaculares que Ud. aplaude cuando está
disfrutando cada detalle? Muy simple, es porque hay una Presidencia,
un Directorio, una Administradora y cada socio es una persona educada,
intelectualmente muy preparada y muy cuidadoso de vivir como a todos
nos agrada, es decir que todo “ande bien”.
Lo que acontece es que con el mínimo de
socios que paga puntualmente sus cuotas, se puede desarrollar, a
duras penas, una actividad que permita tener una Sociedad ejemplar,
pero a pesar de ello, aunque Ud. no se haya puesto a pensar si alcanza
el dinero, pues debemos aclarar que no es así. El déficit
es inmenso. En todas las reuniones de Directorio se lamenta que
los socios sean tan poco cuidadosos en el pago de sus cuotas. A
nadie se le ocurre pensar que el monto que paga cada socio es inferior
a cualquier gasto que se le presenta en su quehacer diario, no obstante,
menos se pasa por la mente que con la capacidad de pensamiento de
cada uno, exista tanta desidia en el cumplimiento de sus deberes
societarios.
Detengámonos un instante y reflexionemos
acerca de lo que significa el planteamiento de este artículo;
llevemos una mano al corazón y convengamos en que esta afición
es la que nos da tranquilidad y momentos de agrado y esforcémonos
para que cada vez que empiece un período en que debemos pagar
la cuota social, no caigamos en la tentación de dejar para
más adelante su pago y hagamos un sacrificio, poniéndonos
al día, para que podamos seguir contando con este lujo de
Sede de esta Sociedad a la que pertenecemos y poder decir:
¡Esta es la característica de los
miembros de la Sociedad Filatélica de Chile! Pagan sus cuotas
a tiempo y con ello ayudan a la prosperidad de una Institución
tan digna, tan antigua y tan respetada como la nuestra.
Los invito a compartir nuestro pensamiento y desde
ya, pongámonos al día si estamos en deuda.
¡¡¡AHORA, YA!!! |